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COMPLICACIONES DE CIRUGIAS FRACASADAS O MAL REALIZADAS O RECIDIVANTES O SIN EXITO:

Dependiendo de los resultados sobre todo de cirugías realizadas por medicos generales o no especialistas, hay una posibilidad de exito en un gran porcentaje  dependiendo de los estudios a realizar. Además lo que se busca en una mejor calidad de vida. Brindamos asesoramiento legal ante complicaciones, según la Constitución de la República del Ecuador, el Código General de Procesos, el Código Orgánico Integral Penal y, La Ley de Amparo y Protección del Paciente.

CIRUGIAS FRECUENTES Y SUS COMPLICACIONES

HEMORROIDES

La extirpación es el camino definitivo para solucionar  la enfermedad  hemorroidal.

Luego de la intervención quirúrgica el dolor  es inevitable, por  la gran sensibilidad de la zona. Un importante sangrado postoperatorio,  retención urinaria,  impactación fecal, abscesos perianales e isquiorrectales, sepsis perianal, infección de la herida quirúrgica y dermatitis perianal son complicaciones mediatas, no frecuentes.

Las complicaciones tardías mas comunes incluyen infección del tracto urinario, hemorragia secundaria, infección de herida, retraso de la cicatrización, estenosis anal, fisura anal e incontinencia.  Hasta un 50% de los pacientes operados de hemorroides tendrán un escurrimiento fecal en el periodo temprano postoperatorio.

Alteraciones de la continencia anal pueden presentarse luego de un largo periodo postoperatorio y se debe habitualmente a esfuerzo muscular, diarrea,  e imperfecta cicatrización. Se ha informado incontinencia anal luego de una hemorroidectomia hasta después de  8-12 meses. La definitiva evaluación del resultado de una operación de hemorroides no puede ser concluyente antes del primer año de la intervención quirúrgica.

En una operación de hemorroides, si el paciente tiene diarreas, estas pueden ser causa de incontinencia. La evaluación de esta situación en relación con la intervención quirúrgica se ve complicada por la probable presencia de otras enfermedades  preoperatorias llamadas comorbilidades preexistentes.

También se ha visto un  10% de incontinencia franca luego de la operación de hemorroides. Algunos autores informan  20% de incontinencia posteriores, aunque muchas de estas son de menor magnitud. Se atribuye esta incontinencia postoperatoria a la extirpación de las hemorroides al verse disminuida la función oclusiva del ano realizada por estas almohadillas.

Está  demostrado que pacientes con hemorroides sintomáticas de larga data pueden tener dañadas las presiones esfintericas. El tono del  esfinter es mantenido por la presencia de las venas hemorroidales.

Las enfermedades asociadas con diarreas pueden ser causa de incontinencia al permitir llegar al recto una masa fecal de consistencia liquida en un tiempo acelerado, superando la capacidad de los esfínteres para retenerlo.

La verdadera incontinencia debe ser diferenciada del escurrimiento anal, que puede ser causada por deformación del canal anal, masa fecal en el recto o prolapso mucoso u otras enfermedades de origen neurológico o diabetes. La incontinencia puede estar asociada a un descenso del piso pelviano,  que ocurre más a menudo en mujeres fundamentalmente como consecuencia de antecedentes obstétricos. Muchas pacientes pueden haber tenido incontinencia anal como resultado de un daño obstétrico al complejo esfinteriano como partos incontrolados, traumas obstétricos, anestesia peridural, fórceps, episiotomía o como resultado de trabajo de parto prolongado con daño a la inervación neurológica.

Una historia clínica detallada que incluya información neurológica, historia quirúrgica obstétrica y ginecológica en mujeres y operaciones previas sobre el ano, recto o colon, habrán de ser de utilidad para evaluar el tipo y grado de incontinencia.

Previo a la cirugía es  necesario  realizar un examen proctológico completo que incluya inspección anal, tacto rectal, anoscopia y exámenes endoscópicos de recto y colon.

 

FISURA ANAL

El tratamiento quirúrgico de la fisura anal consiste en la extirpación de la fisura seguida de la esfinterotomia (sección o corte parcial) del esfínter interno en forma lateral o posterior en ocasiones que  reduce el espasmo del esfínter, origen de la fisura y con él la cura de la enfermedad.

Las complicaciones del tratamiento quirúrgico incluyen: abscesos anales y perianales, sepsis perineal, fistulas, hemorragia postoperatoria y retención urinaria. Estados de incontinencia a gases y/o heces se ha observado en los pacientes operados. La intervención quirúrgica de la fisura anal ha sido asociada con incontinencia anal con una frecuencia de hasta un 50% de los pacientes. Esto, sin tener en cuenta el debilitamiento normal del esfínter por la edad, así como tampoco la posibilidad de cirugía anorrectal futura o trauma obstétrico.

En nuestra práctica preferimos la técnica conocida como Plastia Anorectal, que consiste en desplazar internamente una parte del colgajo existente en las fisuras crónicas y que confunde con hemorroides, que amplía el orificio anal y así se evita la esfinterotomía que posteriormente sobre todo en personas de la tercera edad es causa de incontinencia.

 

ABSCESOS ANALES

Las complicaciones del tratamiento  quirúrgico  de los abscesos, drenaje y fistulotomia primaria  son: persistencia del absceso, que puede llegar al 30%; trastornos funcionales variables y alteraciones en la continencia,  sepsis perineal y fístulas.

En algunos casos puede persistir un lecho cruento por un largo periodo; infección severa de partes blandas que puede llegar a la muerte.

 

FISTULA ANO RECTAL

Dentro de las complicaciones de las operaciones de fistula encontramos incontinencia anal, que dependerá sobre todo de la altura de la fistula y de la magnitud de tejido muscular comprometido; deformación anal luego de grandes cicatrices; estrechez anal; hemorragias; fecalomas e infecciones graves del periné.

La recidiva o recurrencia de una fistula anal, es decir que vuelva luego de una operación, oscila en general entre 4 al 10%. La incontinencia postoperatoria se informa según  estadísticas y nuestra experiencia, entre el 1 al 5%.

 

CÁNCER DE ANO

Es un raro  cáncer,  sus síntomas incluyen hemorragia, dolor o abultamiento en la zona anal. La picazón y las secreciones también pueden ser señales de  cáncer.

Los posibles tratamientos incluyen radioterapia, quimioterapia, y/o cirugía. El tratamiento dependerá si el tumor se ha diseminado y del tipo, tamaño y ubicación del mismo.

Las complicaciones del tratamiento radioterápico son sumamente graves con inflamación y quemaduras del tejido irradiado los que dependen de la sensibilidad local del tejido expuesto a radiaciones.

Las complicaciones del tratamiento quimioterapico son también graves con compromiso del estado general, anemia y compromiso severo de la inmunidad. Pueden conducir a la muerte.

El tratamiento quirúrgico consiste en la extirpación del recto, el ano y su aparato esfinteriano con la necesidad de establecer una colostomía o ano contranatura definitivo. Las complicaciones son similares a la que se describen en las complicaciones de la cirugía colorrectal.

 

CÁNCER DE COLON Y RECTO

Es más común en personas mayores de 50 años de edad y el riesgo aumenta con la edad. En nuestra experiencia hemos diagnosticado cáncer  rectal en pacientes de 19 años. La propensión a presentar  cáncer colorrectal aumenta con: pólipos, que son un crecimiento de tejido dentro de la luz del colon y el recto, que pueden tornarse cancerosos; antecedentes familiares  de cáncer colorrectal; colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn.

Los síntomas pueden incluir sangre en las heces, moco en las deposiciones, heces  delgadas, cambios en los hábitos intestinales, baja de peso y malestar general. Es muy frecuente que el paciente al eliminar gases tengan escurrimientos fecales, sanguinolentos o moco (Signo de Campos), sin embargo, es posible no presentar síntomas en sus inicios y el descubrimiento sea casual.

El tratamiento es la cirugía. Las intervenciones para tratar un cáncer de colon o recto son operaciones de gran envergadura y marcada complejidad.

Requieren una anestesia general de varias horas y un entrenamiento especializado del equipo quirúrgico. Según la localización de la lesión maligna pueden requerir de la confección de un ano contranatura temporario o definitivo.

 

COMPLICACIONES TEMPRANAS DE LA CIRUGÍA COLORRECTAL Y ANAL

A pesar de una planificación cuidadosa y de una técnica quirúrgica prolija y segura, las complicaciones en la cirugía colorrectal ocurren aun en las manos mas diestras y experimentadas.

La mortalidad por una colectomia (extirpación de un segmento del colon), según la estadística mundial, asciende al 1% de los casos.

Las infecciones superficiales de la herida son las más frecuentes de las complicaciones de la cirugía colorrectal. La extirpación programada de un segmento del colon o del recto está clasificada como herida limpia contaminada con una incidencia calculada de la infección del sitio quirúrgico del 5-10%. En las urgencias colonicas, en las que hay una contaminación bacteriana importante, las infecciones se elevan notablemente a pesar de los antibióticos recibidos.

La fistula de una anastomosis (unión entre dos segmentos del intestino),con filtración de contenido intestinal a través de la sutura, es una complicación de difícil resolución y es temprana en la cirugía colorrectal. Es una complicación común y frecuente, que amenaza potencialmente la vida del paciente, asociada con morbilidad significativa, riesgo aumentado de recidiva local del cáncer, resultado funcionales disminuidos, aumento del tiempo de hospitalización, riesgo alto de colostomía definitiva, y muerte. La incidencia mundial de fistula anastomotica que sigue a una colectomia se informa entre 2 al 10%. En la cirugía del recto esta cifra de fistula en la anastomosis oscila entre el 5 y el 8%.

La obstrucción temprana postoperatoria del intestino delgado ocurre en el 1% de los pacientes luego de cirugía intestinal. La mayoría de las obstrucciones son causadas por adherencias que se forman dentro de las 72 horas de la cirugía, y se aconseja por ello deambulación precoz.